Aunque en nuestra felicidad influyen la genética y el ambiente, muchos estudios demuestran que una buena parte también depende de nuestra actitud, y por lo tanto está en nuestras manos...
Aprender recursos para ser más felices, compartirlos con los demás y enseñarlos a nuestros pequeños, debería de ser uno de nuestros objetivos prioritarios pues, ¿no venimos a la vida para ser felices?
Siguiendo a Martin Seligman (en http://vidayestilo.terra.com.co/salud/vida-sana/15-habitos-de-gente-que-logro-ser-feliz,c3256dd810731410VgnVCM3000009acceb0aRCRD.html), os propongo algunos hábitos y actitudes que pueden ayudarnos:
- Priorizar el contacto humano: aunque nos sentimos conectados con la gente gracias a las redes sociales, es importante que compartamos tiempo "físicamente" con nuestros amigos, que nos toquemos, nos abracemos y nos besemos...
- Rodearse de gente positiva: ya se sabe que la alegría es contagiosa y nos ayuda a ser felices, no sólo en el presente, sino también en el futuro.
- Ser generosos: la generosidad libera serotonina, haciendo que nos sintamos mejor. ¡Gastar dinero en los demás provoca más felicidad que gastarlo en uno mismo! Pero no sólo eso, con generosidad también hacemos que se sientan mejor los que nos rodean, y generamos un clima positivo que acaba volviendo a nosotros con generosidad multiplicada...
- Aprender a perdonar: el odio y la rabia son sentimientos tóxicos que absorven nuestra energía y perjudican nuestra salud.
- Escuchar a los otros: al escuchar bloqueamos nuestros pensamientos y
nos abrimos a los demás, lo que nos permite ampliar nuestros
conocimientos y mejorar nuestras relaciones personales.
- Disfrutar de la música: la música influye en nuestro estado de ánimo. Escuchar música alegre un buen rato nos ayuda a disminuir nuestro estrés tanto como un buen masaje.
- Adoptar una buena postura: andemos con pasos largos y bien erguidos y nos sentiremos con más confianza y seguridad. Andar cabizbajo y decaído nos hace menos felices.
- Reír a carcajadas: la risa es la mejor medicina: refuerza nuestro sistema inmunológico, ayuda a controlar el apetito, mejora los niveles de colesterol y ayuda a tolerar el estrés y el dolor.
- Hacer ejercicio: el ejercicio proporciona endorfinas que nos proporcionan bienestar, nos relajan y suavizan el estrés, la ansiedad y la depresión. Además nos ayudan a sentirnos bien con nosotros mismos.
- Descansar y cuidarse: mimarse reconforta y ayuda a sentirse bien. Rehúye los excesos, duerme bien y sigue una buena dieta mediterránea...
- Cultivar la resistencia y la asimilación: depediendo de nuestra respueta a las crisis, modelaremos nuestro carácter. Practiquemos estrategias de asimilación saludable y aprendamos a ser positios y creativos en momentos de dificultad.
- Disfrutar del presente: Bajemos el ritmo diario y aprendamos a disfrutar del momento: respiremos y seamos conscientes de lo que vivimos. La verdadera felicidad está ahí...
- Desarrollar la espirirualidad: así podremos estar en paz, pensar en perspectiva y podremos sentirnos conectados con nosotros mismos, con el mundo y con los demás.
- Y sobre todo, ¡¡esforzarse en ser felices!!: con "humildad" y "determinada determinación", podremos ir cambiando poco a poco y avanzando en nuestro camino a la felicidad...
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