1º DOMINGO DE CUARESMA – CICLO A
Mt 4, 1-11
DINÁMICA: “A tentar
se ha dicho”
Objetivo:
Ayudar a que lo niños y niñas
entiendan lo que son las “tentaciones” y reflexionen sobre las “pequeñas
tentaciones” que pueden tener en su día a día y que les llevan a ser egoístas,
a pensar en su riqueza, en su poder o en su prestigio; y que se den cuenta de
que esas tentaciones no son buenas, sino que son ataduras que nos impiden ser
libres y felices de verdad y desarrollarnos de manera completa y equilibrada.
Dinámica:
Se hacen varios equipos y se
realizan varias pruebas en las que compiten los equipos entre sí. Al final de
cada prueba, se dará una puntuación a cada equipo, dependiendo del puesto en el
que haya quedado. Al final del juego ganará el equipo que más puntos haya
conseguido.
Se les dice que cuando el
educador los vea apurados o agobiados les podrá preguntar si quieren coger una
tarjeta amarilla y usarla en su propio beneficio. Las tarjetitas, por tanto,
aportarán beneficios (diferentes en cada juego) pero al final del juego tendrán
también sus consecuencias (que no se verán hasta entonces). Lo que pasa es que
ellos no podrán decidir utilizar una tarjeta cuando quieran, sino que deberán
esperar a ser “tentados” por el educador, y sólo entonces podrán decidir si la
aceptan o no.
El juego comenzará, y el educador
se dedicará, mientras los niños hacen las pruebas, a motivarles para que cojan
una tarjetita y se “ayuden” un poco a sí mismos…
Las pruebas pueden ser muy
variadas. Proponemos:
- Un juego de palabras cruzadas (apalabrados): los niños juegan por equipos, pero a algunos miembros del equipo se les ofrece tarjeta amarilla para cambiar algunas letras difíciles por otra letra que necesiten, o bien para añadirles letras difíciles a otro de los equipos.
- El tabú: cada vez sale uno del equipo y su equipo debe adivinar de qué palabra se trata, sin decir las palabras prohibidas (que los demás equipos controlarán). La tarjeta amarilla permite saltarse las palabras prohibidas.
- Pictionary: igual que el tabú, pero en este caso se debe dibujar, y no se permite hablar. Si se elije la tarjeta amarilla se podrá hablar mientras se realiza ese dibujo…
- Rastreo: se esconden varios objetos por el lugar, y gana el equipo que más encuentre. Con la tarjeta amarilla el educador podrá facilitar el lugar de algunos de ellos, o el equipo podrá quitarle un objeto al equipo que desee.
- Carreras: se hacen carreras diversas. En esta prueba las tarjetas amarillas permiten salir con ventaja, o hacer que jugadores de otro equipo vayan cogidos de la mano…
Al finalizar el juego y sumar los
puntos, se resta X puntos a cada equipo por cada tarjeta amarilla que haya
usado. El equipo que más puntos tenga, será el ganador.
Reflexión:
Se habla de lo sucedido: de
cuándo han utilizado las tarjetas, del porqué… Se analiza si han preferido
usarlas en propio beneficio o en perjuicio del otro equipo… se pregunta cómo se
sentían cuando las usaban y cómo se sentían los demás equipos…
Tras esas reflexiones, se habla
de las tentaciones como cosas que sabemos que no debemos hacer pero que nos
apetece mucho hacerlas, porque pensamos que nos aportan un beneficio, aunque
sea a corto plazo: a veces es preferir ver la tele que ayudar en casa, jugar a
la videoconsola en vez de estudiar, decir alguna mentirijilla para ser el
centro de atención…
Se les pregunta qué “tentaciones”
suelen tener ellos, se les reparte una hojita y se les dice que escriban
alguna.
Se les explica que Jesús también
tuvo tentaciones, como nosotros, pero que fue fuerte y las superó. Nosotros
también podemos intentar ser más fuertes que ellas, y podemos pedirle a Jesús
que nos ayude.
Oración:
Tras un canto, se lee la lectura
del domingo.
Como ya saben, la Cuaresma es el
tiempo en el que intentamos volver a “limpiar” nuestro corazón, volver a
ponerlo a punto para que sea el motor de nuestra vida. Para ello le pedimos a
Jesús que nos ayude con su fuerza a limpiar de nosotros esas tentaciones (igual
que él hizo).
Nos comprometemos durante esa
semana (o durante la Cuaresma) a no caer en la tentación que hemos escrito.
Como gesto, se pone un cuenco en el centro, y cada uno deposita ahí el papel
con su tentación. Finalmente se queman, mientras se canta una canción, y se
dejan convertir en ceniza.
Materiales: tarjetas amarillas, tarjetas del tabú,
palabras del pictionary, apalabrados, objetos diversos, bolis, papel, cuenco,
cerillas y material para la oración (cantos, guitarras, vela, Biblia…)
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